miércoles, 28 de enero de 2026

Apuntes de cuaderno pt.2

28 de enero del 2026 a las 2:15 p.m 

Hay gotitas de amor en el aire. O de desamor, es lo mismo. Me caen en la cara y se me empañan las gafas ¿Dónde será que vamos a coincidir, amor? ¿Será acaso en algún autobús de alguna ciudad de algún país? Hay millones de vidas, pero yo te quiero para mí, te quiero encontrar dormido y despertarte con las mismas gotitas que me golpean hoy. 

Es algo como un rocío, como los besos o como el sudor después del amor. Como los poemas que no envío ni enviaré y como lo que callas; como tu ausencia y mi ausencia y las risas. ¿Dónde será que vamos a coincidir, vida? ¿Será acaso después de la muerte? Hay un pequeño chorrito que me golpea el brazo y me despierta como enojada todas las mañanas. Deberíamos aprender a no coincidir en tardes como esta, mientras tú vives tu muerte yo te tiro la torre. La torre, esa torre tuya y nuestra y de otros, el arcano 16 en el que vives de forma perpetua. 

Me parece a mí que las gotitas de amor son en realidad de otra cosa, pero no sabría bien qué, no sabría decirte qué me pasa ni por qué justo hoy las cosas son así. Nos amaremos tanto que el amor va a estar celoso de nosotros. ¿Será que vamos a coincidir en algún momento? Me siento cansada de sentarme cada tarde a la espera de un eclipse de sol, de ese instante en el que todo es una sola cosa y es hermoso. 

Parece que en esta vida no hay de esos eclipses, solo hay gotitas. 

 


martes, 27 de enero de 2026

Confesiones de (des)amor pt.1


Hace mucho tiempo que no estoy en una relación seria y estable, ya he olvidado cómo se siente estar acompañada de alguien y salir seguido con una persona, dar regalos y ese tipo de cosas. Pronto es 14 de febrero y eso me desanima, en mi país no es tan común celebrar San Valentín (lo hacemos en otro mes y con otro nombre) pero igual es una fecha que me incomoda bastante, veo en internet a un montón de personas que lo celebran y presumen a sus parejas y me siento muy sola. 

No soy una persona demasiado envidiosa pero es inevitable para mí estar triste al ver a todos a mi alrededor tan enamorados, yo no entiendo cómo hacen para que sus relaciones sean duraderas ¿Seré yo el problema? Hace bastante tiempo me siento enamorada de alguien pero esa persona no quiere tener nada serio conmigo, yo creo conformarme con la amistad a veces,  creo que puedo con eso, y luego me siento muy sola y desearía que me quisiera de la misma forma en que yo lo quiero. Es triste porque ambos nos gustamos (al menos en palabras de él) pero también me ha hecho mucho daño, y sigo pensando que tal vez en un futuro pueda cambiar, que tal vez ya no quiera lastimarme más sino que quiera formalizar algo conmigo, pero no sé, no sucede nada, es como si todo siempre se quedara estancado, me resulta triste. 

Me enamoré de él hace más de un año y desde entonces no he podido fijarme en otra persona, y de verdad que lo he intentado, no me gusta mucho conocer gente ni salir con hombres pero muy de vez en cuando lo hice porque quería darme la oportunidad de saber y reconocer que él no era el único que existe, pero no logro conectar con nadie de la misma forma, no consigo olvidarlo o dejar de verlo de la forma en que lo veo. Es chistoso, a él no le gusta leer y yo he escrito un montón de cartas y poemas y ahora esta actualización que no leerá porque no le gusta leer, él tiene el link del blog y no ha entrado ni una sola vez a verlo, yo sé que si leyera esto sabría perfectamente que me dirijo hacia él pero es que no lo hará. 

El amor romántico lo vivo un poco desde el dolor y el sufrimiento, no ha habido una sola vez en la que yo me enamore y no sienta que el mundo se me cae encima, estoy enseñada a amar de esa forma y no me gusta, sé que no me hace bien, pero a la vez me quedo en medio de eso. Muchas de mis amigas tienen relaciones estables y me dicen que no debería seguir en la situación en la que estoy, que no debería humillarme por nadie, que no debería aguantar lo que aguanto y tal vez sea verdad, pero no sé, qué voy a saber yo, para mí ese hombre lo es todo y tengo miedo de pensar de esa manera por mucho tiempo y no lograr estar con nadie porque tal vez en algún momento se decida a estar conmigo. 

He sido aconsejada muchas veces, incluso fui a terapia un poco por eso (no solo por eso, aunque era una razón) pero no he logrado avanzar nada, no he logrado sentir que merezco más o que debo olvidarme de él, siento que es algo que ya he aceptado, saber que no estará conmigo y que estaré viendo triste a las parejas felices que caminan por la calle y se van tomados de la mano... Me pregunto por cuánto tiempo me mantendré a la espera hasta que él quiera que nos alejemos del todo. 

He hecho ilustraciones también inspirada en él, he tratado de expresarme de muchas formas pero para mí ninguna es suficiente, yo quisiera poder gritarle al mundo lo mucho que lo quiero, quisiera poder decirle a los demás que así son las cosas, que nos queremos, que queremos estar juntos, que somos felices, que salimos y nos besamos y somos él y yo. Pero nada de eso sucede, todo se queda siempre en mi mente y en mis fantasías. Y varias veces nos hemos alejado, me he enojado con él y he sentido que no quiero hablarle nunca más... Pero aquí estamos otra vez y otra y otra. 





lunes, 26 de enero de 2026

Apuntes de cuaderno pt. 1

 La parcera – La muchacha

26 de enero del 2026 lunes 9:53 a.m 

Hoy es uno de esos días en los que quiero escribir pero no sé exactamente sobre qué. A este cuaderno le quedan unas pocas hojas, un par de paginas y se acaba, tendré que empezar otro y este quedará junto con los demás, pero en este he escrito mucho más lo que siento. Es como año nuevo, la misma sensación. 

En unos años leeré esto como leo lo demás y me daré cuenta de lo inmadura que soy ahora. Santos que yo te pinté – Los Planetas. Este año me llegan cartas de mi yo del pasado a mi yo del futuro, no soy lo que fui y tampoco soy lo que seré. Ahora mismo soy un proceso, soy como el envío de las cartas, en unas semanas empezaré clases y es tan extraño eso, ni siquiera me he matriculado y no estoy inscrita para las pruebas, otra vez tendré que madrugar y ver a mis compañeros y a él...

Siempre verlo a él. 

En fin, no lo hablaré en este momento. 

Ahora mismo termina Santos que yo te pinté y se me fue toda la inspiración y siento que Dios no me escucha porque yo no puedo escucharlo, hay una interferencia en mi corazón, el día está nublado. La luz mala. Los días son lentos aquí, no me inspiro con nada, no quiero estar en el celular. 

Todo momento es pasajero así como todo lo pasajero está hecho por momentos. ¿Qué cosas son las que no dejan de ser pasajeras? ¿Las superpotencias? ¿La corrupción? ¿El amor como concepto general y no individual? Yo no tengo idea de lo que vi. 

Quiero dinero para comprar la tablet pero ¿Y si no le llego a dar el provecho que debería? ¿Qué pasaría con eso? Me imagino todas las tardes con Nata dibujando pero el Procreate también cuesta, quisiera algo nuevo, algo no usado y totalmente mío. Pero es que nada es mío, ni mis libros, ni mis palabras ni mi cuaderno, lo más mío que tengo es mi propia persona, ya casi no hago poemas. Last kiss, now she's gone, oh where oh where can my baby be? En fin. 2026, quién sabe lo que tenga por enseñarme este año. 

En el 2024 aprendí que nadie está para uno tan incondicionalmente como uno cree, también aprendí que soy mucho más que los límites que me pongo. Ya bajé la guardia hace algún tiempo, no me dejen solo por ahí, ya le rendí cuentas al destino, don't follow me. En el 2025 pónganme anestesia sin apuro que me está costando sonreír aprendí que no todo lo malo es para siempre, que no me quedaré en soledad eterna, pero un poco sí. Llevo una tristeza encima que no puedo revocar

No sé que debí aprender los otros años, no los tengo muy presentes, en el colegio nunca me fue del todo bien ¿Qué son un par de notas buenas? Igual no me fue del todo bien. Soy la sombra de una luz que no se puede apagar. 

No me siento honesta pero sé que eso está bien, he sido honesta desde que comencé a escribir. Amor de primavera, siempre amor de primavera, no puedo escuchar esa canción. Ya no quiero verte más ni encontrarte en mi camino. Es mentira. No me importa lo pasado ni el presente de tu vida. Es mentira. 

¡Qué desorden! No me quedan muchas paginas y tengo calor y quiero un calor que no me va a brindar el que tiene frío. 

Mi alma está perdida. 



  • La parcera – La muchacha
  • Santos que yo te pinté – Los Planetas
  • La luz mala – Riki Musso 
  • Last kiss – Pearl Jam 
  • El asunto – Tan Biónica
  • El alma en el camino – Tan Biónica
  • Amor de primavera – Conjunto Chaney 
  • Quererte ya no puedo – Lucho Bowen 


viernes, 23 de enero de 2026

Il dolce far niente

Ayer estaba hablando con una amiga sobre miedos que tenía yo de crecer y volverme vieja, y ella dijo una frase que me pareció muy fuerte y que puede resumir muy bien lo que quiero hablar en esta actualización: Yo creo que uno de viejo se arrepiente de tener TikTok

Empecé a usar TikTok a mis 14 años y desde entonces lo uso todos los días, durante estos años no fui muy consciente del tiempo que pasaba en redes sino hasta hace poco, mi celular promediaba 7 horas al día viendo TikTok e Instagram ¡Siete horas! Es un montón de tiempo y más aún si es todos los días, me di cuenta de todo el tiempo que desperdiciaba y desperdicio viendo contenido que no me beneficia en nada y es simple entretenimiento vacío.

Hay muchas cosas que yo quisiera hacer todos los días, salir a caminar, dibujar e ilustrar, escribir cuentos, escribir poemas, tejer, hacer ejercicio, leer, enriquecer mi vida espiritual; tantas cosas provechosas para mi cuerpo y mi mente, y aunque ahora que trabajo no tengo tanto tiempo como antes, el que me queda lo uso para cosas que no me benefician como ver el celular hasta que voy a dormir. ¿Cuando esté en mi vejez qué recuerdos tendré de mi adolescencia? ¿Todo lo que vi en internet? Todos los videos que olvido cuando paso a otro y así sucesivamente...

He intentado dejar el celular en varias ocasiones y la última vez que lo intenté me estaba yendo bastante bien, el promedio de tiempo pasado en el celular había rebajado hasta 3 o 4 horas y entonces entré a trabajar. Aquí intento distraerme de muchas formas, trato de aprovechar el tiempo para hacer algo más pero es muy complicado estar en un solo lugar todo el día y más cuando son las 2 de la tarde, estamos a 30 grados y no puedo quedarme dormida. Si al momento de escribir esto son casi las 12 y ya no sé qué voy a hacer el resto del día, me parece muy molesto que la forma de entretenimiento más rápida sea a través de redes sociales. Extraño el internet antes de TikTok, cuando entrabas algunas horas a ver videos largos o revisar un poco las redes pero nada del otro mundo, no había nada que te pudiese distraer tanto como ahora. Quisiera a veces vender mi celular y comprarme uno solo para llamadas, pero sé que los celulares son herramientas necesarias lo quiera o no, por lo que no tengo de otra que seguir usándolo.

¿Han pensado en el miedo que le tenemos al aburrimiento? Yo cuando estoy en mi casa aburrida recurro automáticamente al scrolleo en Instagram o TikTok y digo que solo veré el celular por unos minutos cuando en realidad me la paso horas y horas. Nuestro tiempo es limitado y el poco que tenemos lo desaprovechamos, ¿Ustedes qué hacen para combatir el aburrimiento sin recurrir a sus celulares? A veces yo quisiera simplemente quedarme acostada y aceptar que estoy aburrida y entonces pensar en un montón de cosas hasta que se me ocurran otras y pueda mejorar mi creatividad y mi capacidad de estar sin hacer nada, porque eso también es importante, nos enseñan a hacer cosas todo el tiempo cuando a veces es necesario detenernos a simplemente no hacer nada, a existir y a pensar y a bostezar un montón. 

Me pasa mucho que cuando estoy aburrida (ya sea comiendo, bañándome o estando simplemente acostada) me llegan ideas muy interesantes para ilustrar o para escribir (incluso ideas para las actualizaciones de este blog) y son ideas que considero bastante buenas, yo las voy desarrollando mientras no tengo nada por hacer hasta que dejan de ser ideas y se vuelven trabajo. Cuando sucede eso me siento muy satisfecha conmigo misma porque me parece que aprovecho bastante bien los momentos de ocio. 

Y aburrirse va mucho más allá de dormir y ya, es simplemente existir despierto en medio de no hacer nada, creo que es una forma muy saludable de descansar a pesar de que no lo haga muy seguido, así como es importante alejarse de las redes de vez en cuando y vivir tu propia vida sin el desespero de entrar a Instagram o TikTok a ver quién sabe qué cosa (el contenido que ves en redes no lo eliges tú, tema que también es interesante hablar). 

El aburrimiento es una emoción y así como todos hablamos sobre validar nuestro sentir creo que también es importante hacerlo con esa en específico, ya que es la que menos tenemos en cuenta y la que más evitamos sentir. El uso excesivo de las redes sociales provoca que nos aburramos de los estímulos y buscamos los estímulos de internet para no sentirnos aburridos, es un círculo vicioso muy dañino para nuestro cerebro. Créanme que permitirse no hacer nada (ni siquiera tocar el celular) genera grandes beneficios en el día a día y ayuda un montón a la salud mental. 




Referencias:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-63972729

miércoles, 21 de enero de 2026

El privilegio de ser rara y linda a la vez

 Últimamente pienso mucho en lo que es para los hombres el estereotipo de mujer rara y linda. "Rara" entre muchas comillas porque ser rara no es jugar Minecraft o saber cosas de series y películas. 

Toda la secundaria fui catalogada como la rara, tanto por mis compañeros como por mí. Recuerdo que el bachiller lo viví de una forma muy triste, no hablaba con muchas personas (solo con dos amigas que me conocían desde inicio de la secundaria) y mis compañeros siempre hacían comentarios un poco malintencionados acerca de mi forma de ser y mis gustos. Yo salí del colegio sin esos recuerdos de salidas o charlas tontas, nunca me sentí cómoda con los demás, así como los demás no se sentían cómodos conmigo, y en cuanto a los niños ni siquiera se fijaban en mí, mis gustos, mis chistes y el contenido que yo veía no era de su interés, en cambio con mis compañeras y mis amigas la cosa era diferente. 

Y cuando salí del colegio no dejé de ser yo, seguí con mis gustos, con mi forma de ser y con lo que me caracterizaba, aunque si me acomplejaba un montón muchas cosas con el tiempo me gustó mucho eso que era yo, no era la más linda y los niños no se fijaban en mí pero entendí que eso estaba bien, que había mucho más en mí que ser el punto de atracción de personas que no tenían nada para ofrecerme. 

Poco antes de entrar a la universidad empezó a ser diferente todo, yo me arreglaba mucho más que antes y dejé de verme como una niña en plena pubertad, además en mi carrera habían muchas otras personas con gustos similares a los míos, algo que me parece muy genial de diseño gráfico y las carreras de artes es que puedes ser lo que las personas catalogan como "raro" y no pasa nada porque los demás son como tú. En fin, digamos que cuando entré a la universidad empecé a verme mucho más atractiva, aprendí a combinar mejor la ropa, a organizar mejor mi cabello (método curly y formas de peinado para cabello ondulado/crespo), por lo que las personas empezaron a fijarse un poco más en mí, eso al principio me pareció divertido porque es como tener algo que uno quería hace mucho justo en el momento en el que ya no lo necesita, pero me hizo pensar en cómo lo atractivo que es uno, mueve todo. Si eres rara te critican y se burlan de ti hasta que aprendes a maquillarte, ahora eso es genial, todos los chicos quisieran a alguien como tú, eres hermosa y como un extra, graciosa; eres muy linda y también tienes buenos gustos. 

Hace más o menos un año uno de mis compañeros del colegio (con los que me gradué) me escribió y me dijo que quería salir conmigo, y esto no hubiera sido raro con otra persona, pero justo él me catalogaba como la rara del salón, como la "diferente", como la "no tan linda como las otras". Se me hizo muy extraño, un poco de mal gusto y decidí rechazarlo, sé que no soy la única a la que le pasa eso ¿Y no les resulta molesto? Que se burlen de ti durante años por cómo eres, para que justo en el momento en que consideran que te ves un poco mejor te hablen y te digan que de hecho eres muy genial. Es como si el físico de las personas fuera todo, la personalidad y los gustos son un pequeño detalle que no se tiene en cuenta a la hora de fijarse en alguien. 

He visto que en internet algunas personas han hablado del tema pero no se llega a profundizar demasiado, a muchos hombres les gusta el estereotipo de mujer "rara" específicamente cuando la mujer cumple con ciertos rasgos físicos, lo que rebaja por completo su ser y –como siempre– la encierra en su físico y su belleza estandarizada (tema hablado en una actualización anterior). Lo más gracioso es que cuando se dan cuenta de que ser rara no es jugar videojuegos sino que abarca mucho más, dejas de ser atractiva para ellos. 

Y es cierto que no todos los hombres son así, pero siempre un hombre. 




martes, 20 de enero de 2026

Lo que no es (y nunca fue)

 Hoy vi a mi ex mejor amiga pasar dos veces por donde trabajo, la primera vez fue en la tarde, mientras estaba con mi mamá y mi hermana, y la segunda vez fue por la noche cuando estaba sola. Ella no había pasado antes por ahí, yo ya había pensado en eso, en cómo sería mi reacción si la viera y no pensé que me lo tomaría tan mal como fue en realidad. 

Yo fui quien terminó nuestra amistad hace más de un año pero me sigue doliendo igual de fuerte, por un tiempo la odié, después la perdoné, la volví a odiar y ahora no comprendo el sentimiento, es casi como ver a un ex novio cuando recién se termina la relación, pero ya ha pasado tanto tiempo y me sigue afectando tanto verla. Sé que lo mejor que pude hacer por mí fue alejarme, recuerdo que durante el tiempo en el que fuimos más cercanas me recalcaba un montón que yo era menos atractiva que ella y que nadie se fijaba en mí por lo mismo, se reía de diferentes aspectos de mi cuerpo y cuando yo le parecía linda a alguien hacía lo posible para que la persona se fijara en ella y siempre le resultaba. 

Es extraño, nos recuerdo caminando por el pueblo, saliendo a fumar, estando acostadas en mi cama o en su cama y las veces que lloramos junto a la otra; nos recuerdo desde el colegio, conociendo tantas etapas nuestras y caminando por los pasillos mientras hablábamos de trabajos que hacíamos juntas y niños que le gustaban. Todo eso simplemente dejó de existir y ya, nunca más va a ser porque es posible que las dos nos tengamos el mismo rencor. Extrañar una amistad es algo rarísimo, diría yo que es peor que extrañar una pareja, sé perfectamente que nuestra amistad nunca volvería a funcionar y tampoco me gustaría que lo hiciera, pero aún así me es imposible sacármela del todo de mi cabeza, fue la primera amistad a la que le dije que la amaba y realmente yo lo sentía, yo pensaba que nuestro amor era mutuo, que ambas nos queríamos por igual y nos deseábamos el bien de la otra. 

¿Cuánto tiempo durará este dolor? Cuando pienso que ya todo va mejor vuelvo a verla y solo quisiera morir de tristeza. Desde que nuestra amistad terminó no puedo dejar de compararme con ella, somos tan diferentes físicamente y siempre fue considerada como la atractiva de las dos, sé que es completamente consciente de eso y por lo mismo esa fue su forma de actuar... No creo que alguien más pueda hacerme sentir tan insegura conmigo como ella. 

Y hablar sobre el porqué terminó nuestra amistad es complicado, fueron problemas que se acumularon hasta que estallaron, yo intenté hablarlo pero no me sentí escuchada y sé que su versión de lo que pasó es totalmente diferente, hace unos meses un ex de ella me escribió diciendo que hablaba mal de mí con todas las personas con las que tenía contacto. Siento que habla desde la rabia y yo lo hago desde el dolor, me siento traicionada y siempre me sentiré así, siempre tan insegura y tan triste cuando la vea. 

He escrito un montón de cartas y de poemas para ella y me duele mucho no tener a quien mostrárselos, no siento que haya alguien a mi alrededor que pueda entender del todo mi situación y me frustra mucho. Sé que siempre tendré la duda de por qué decidió actuar como actuó si sabía que me lastimaría, si se suponía que nos amabámos la una a la otra, si nos conocíamos tanto desde hace tantos años.

Comer y trabajar

 Estoy en el trabajo mientras escribo esto, hace un rato abrí el local y hoy más que otros días me frustra mucho este lugar. El pueblo en el que vivo está cumpliendo años y es una fecha muy importante, desde que empezaron con los preparativos para este día (hace uno o dos años) yo ya estaba muy emocionada y dispuesta a asistir a todos los eventos que se hicieran, y justo conseguí trabajo y ya no puedo hacer nada de lo que quería. Casi siempre estando aquí me siento como Heaven Knows I'm Miserable Now, y de verdad quisiera ser más agradecida con lo que tengo pero me frustra un montón perderme de la mejor fecha del año. Aquí en enero se hacen diferentes eventos y es temporada de turistas, me encanta el inicio del año porque todo es muy alegre y hace mucho calor (el calor es algo que casi siempre me agrada), además hay muchos conciertos locales, actividades y demás. 

Desde niña le tengo mucho cariño a esta fecha, recuerdo que debía tener tres o cuatro años cuando iba caminando por el pueblo con mi papá de la mano viendo artesanías. Esto ya lo he mencionado antes en otras actualizaciones, pero de verdad es increíble todo lo que omites en tu vida por trabajar, y esto que hago ni siquiera es algo obligatorio, mis papás no me forzaron para entrar a trabajar ni me estaba haciendo falta demasiado dinero, simplemente quise entrar por gusto. Las primeras dos semanas me sentí muy contenta a pesar de lo agotador que es, pero ahora pienso en los ríos, en las noches bailando en el parque en un concierto de salsa, pienso en las artesanías y las ferias y me da un montón de tristeza, pues incluso si solo salgo en la noche no me puedo quedar hasta muy tarde porque no tengo un solo día de descanso. Ojalá pudiese quedarme joven para siempre, considero que en este momento de mi vida soy muy afortunada porque no me hace falta casi nada para sentirme feliz y estudio sin la preocupación de tener que trabajar también, pero sé que no es algo que me durará para siempre, sé que algún día tendré que hacer mucho más esfuerzo del que hago ahora (como he mencionado anteriormente mi trabajo no tiene ningún reto físico) y solo de pensar en eso me pongo muy triste. Algún día me quedaré sin mis tardes tranquilas y mis paseos repentinos porque tendré que estar trabajando. 

Un pensamiento muy recurrente que tengo estos últimos meses es irme a vivir muy lejos, en una montaña en medio de un bosque y plantar mi propia comida. ¿Ustedes han pensado en eso alguna vez? Que la comida que comemos es muy poco natural, incluso el café te lo venden como instantáneo y todo está hecho para ahorrar tiempo. Las frituras, la comida instantánea, todo lo que está procesado me resulta enfermo, en medio de un bosque no te quedaría de otra que plantar tus propios vegetales y buscar alimento fresco.

Este tema también me hace pensar en la comida rápida, es como si todo fuese por el capitalismo. Donde yo vivo no hay ninguna de estas cadenas de comida rápida (como McDonald's, KFC, etc.), todo es muy local, en mi caso, normalmente mi mamá hace el almuerzo o vamos a comer a un restaurante, pero en las ciudades es evidente que todo cambia, mi hermana hace un tiempo está estudiando en otro lugar y no tiene tiempo para poder comer algo decente, por lo que no le queda de otra que comprar comida rápida. Es algo tan normalizado, comemos super mal solo para poder seguir con nuestras tareas diarias como el trabajo o el estudio, nuestro tiempo es increíblemente limitado incluso para necesidades básicas como esa, me parece muy triste y muy preocupante. ¿Será que un día podremos ser dueños de nuestro tiempo y nuestra comida? Sería bueno que nos vendieran algo que nutriese realmente, recuerdo que en toda la secundaria mi comida diaria eran aborrajados, papitas y dulces porque no tenía tiempo de comer algo en la casa y no vendían otro tipo de comida, lo cual terminó afectando mi salud actualmente (tengo una deficiencia de hierro gigantesca y me mareo con facilidad, además de las bajas defensas), ese tipo de comida se sigue vendiendo todos los días en los colegios y casi nadie habla del tema, lo mal alimentados que estamos y cómo crecemos así. La comida realmente buena es muy cara y no todas las personas pueden darse el lujo de alimentarse adecuadamente, es muy triste. 

Yo creo que para la vida adulta funciona algo parecido, solo que ya no es con dulces o papitas sino con hamburguesas, pizzas o sándwiches. El punto es que todos comemos mal por falta de tiempo y dinero, que dejamos un montón de cosas de lado (inclusive nuestra propia salud) para ganar dinero. ¡Qué fuerte! 




domingo, 18 de enero de 2026

Tener nariz grande y otras rebeldías

 Desde hace unos años mi nariz ha sido tema de inseguridad, no es demasiado grande y tampoco es fea, pero no entra en lo que cabe como "una nariz perfecta" según los estándares. Ha sido bastante recurrente que en internet encuentres filtros donde tu rostro es mas delgado, tu nariz es mas pequeña, tus labios mas gruesos y no se ven "imperfecciones" faciales, entonces los usas, te sientes muy linda y cuando te lo quitas te da una especie de vergüenza e incomodidad porque ahí estás tú realmente: con tu rostro redondo, tu nariz ancha, tus labios delgados y tu piel con acné.

No me considero alguien con rasgos físicos destacables y eso se convirtió en una inseguridad mientras pasaban los años. Yo soy morena, mi cabello es ondulado, no tengo labios gruesos, mi rostro es asimétrico (como el de la mayoría de las personas) y mi cara está manchada por el acné, además de la nariz, que no es delgada. Siempre fui la "fea" de mis grupos de amigas, muchas veces en el colegio se me llegó a recalcar cosas como mi color de piel, mi cabello y mi delgadez de una forma negativa, lo que me convenció de que yo no era atractiva, y claro, era menor que el resto y eso se notaba en mi físico (algo que hablé anteriormente por si lo quieren leer), pero sentía la necesidad de crecer y verme mayor porque tal vez sería mas linda. Ya no tengo 15 y he cambiado desde entonces, mi cuerpo es mucho más cercano al de una mujer que al de una niña y eso es algo muy íntimo, pero dentro de esa belleza también se generan otras inseguridades absurdas como los hip dips, el abdomen plano, las estrías y otras cosas que tienen nombres raros. Cuando empecé a ver en internet contenido de mujeres que se hacen cirugías estéticas y de repente se sienten bellísimas yo debía tener tal vez 13 años, y ahora es mucho más común que las niñas vean eso y desde pequeñas tengan una percepción negativa de sus cuerpos (aquí un comentario que justo encontré hoy mientras escribía esto):


Una encuentra cientos de videos con títulos como tips para tener un rostro simétrico, ejercicio para el abdomen plano, rutina para quitar los hip dips, yoga facial para tener un rostro delgado en una semana como si esas características corporales no fuesen algo natural del ser humano (y de las mujeres, más que nada). Se nos enseña a seguir modas impuestas por una sociedad que nos pide cada vez más: estar siempre arregladas, tener el pelo de cierta forma, tener un color de piel claro, no tener ni un solo vello en el cuerpo y ser muy delgadas (incluso si eso implica dejar de comer y enfermarnos). 

Cada día podemos ver que más mujeres se operan para sentirse mejor consigo mismas y los rasgos faciales que hacen distintivos los rostros de todos empiezan a perderse. Existen muchos videos de chicas que tienen caras muy similares y cumplen con esos rasgos que consideramos "perfectos", a todas nos parecen divinas y puede que queramos vernos así. 

Hay días en los que me veo en el espejo y me siento hermosa, pienso que no hay nada que cambiar, que esos rasgos "imperfectos" de mi cara y mi cuerpo son lo que me hacen ser quien soy; y hay otros días donde ni siquiera puedo verme porque me avergüenzo de mí. No es un proceso fácil aceptar lo que eres, y nos acostumbramos tanto al menosprecio de nuestro físico que incluso nos parecen feos rasgos nuestros que en otra época de la Historia pudieron ser vistos como el estándar (la nariz griega, por ejemplo, a mí me parece lindísima). En internet te venden mucho lo del amor propio y que hay que amarse, pero llega a ser un positivismo tóxico, no se trata de amarse completamente y no tener derecho a sentirse fea o feo a veces, sino de saber que eso eres, que eso es lo que te hace único y esa característica específica en tu rostro y en tu cuerpo es algo natural. 

Esto no es una crítica a las operaciones estéticas, pienso que no es bueno juzgar a nadie por lo que decidan hacer con su cuerpo ni les quita belleza, simplemente se trata de entenderte, que no tienes que operarte y que si lo vas a hacer pienses si es por ti o por el contenido que ves en redes. Yo personalmente, después de mucho reflexionar llegué a la conclusión de que no tener la nariz pequeña y los labios gruesos es lo que me hace ser quien soy físicamente, y eso está bien, no quisiera ser perfecta, solo ser yo misma. 

sábado, 17 de enero de 2026

Los detalles cotidianos como salvación de la tristeza

Estos días me han parecido terribles, desde noviembre ha habido un declive en mi estado de ánimo y se ha convertido como una bola de nieve gigantesca, este tema es algo delicado de hablar porque muchos de nosotros hemos pasado o pasamos por momentos de depresión. En una de mis citas con la psicóloga (fue hace tiempo ya) le mencioné como me sentía y me dijo que debía tener mucho cuidado porque estaba muy cerca de caer en un episodio depresivo, solo dijo eso pero me dejó muy preocupada. Desde ese momento empecé a hacer cosas que me ayudasen a sentirme mejor, salía a caminar en las tardes, me sentaba a escuchar música o a escribir, ilustraba un montón (he aquí una de las ilustraciones que hice como desahogo, si alguien de mi universidad llega a ver esto quiero aclarar que no tengo intenciones de quemar nada, es algo más bien simbólico): 




Hice muchas cosas para distraerme de lo que sentía, pero no podía dejar de estar triste cuando pasaba el rato y ya no hacía nada, las noches eran terribles para mí porque cuando me acostaba a dormir volvía entonces a lo mismo. Dejé de ir con la psicóloga y empecé a irme un poco con la parte espiritual, en mi familia son muy católicos y aunque lo intenté por un tiempo llegué a la conclusión de que no era lo mío, me pasé varios años con un rencor muy grande hacia Dios (eso es algo que podré hablar en otro momento y con más detalle) hasta el año pasado, donde decidí darme una oportunidad en el tema pero ya no desde una perspectiva conservadora como el catolicismo. 

Y bueno, ciertamente eso me ayudó bastante, en mi acercamiento hacia una "divinidad" o hacia "el universo" (como ustedes prefieran llamarle, la verdad no le tengo un nombre) me di cuenta de todos los detalles cotidianos en los que no nos fijamos por estar inmersos en nuestras rutinas y en nuestra vida como colectivo y no como individuo. Hay dos canciones que me gusta mucho poner cuando estoy triste, se llaman "Explorador" y "Viaje de regreso" de Fother Muckers (banda que me fascina). Estas canciones las pongo cuando estoy muy triste y me ayudan un montón a animarme, pienso en todas esas cosas de las que uno se pierde todos los días, detalles simples como ver pájaros en las cuerdas de los postes de luz, mirar a las personas pasar y ver sus expresiones, ver que están tristes como yo y que hay otras personas muy enojadas, gente que se queja del calor y luego del frío cuando llueve. Son pequeñas cosas que normalmente no tendrían importancia y hasta resultarían molestas pero están allí, existen, están frente a ti y eres tan espectador como protagonista. 

Cuando estoy muy triste y salgo a caminar, voy a un parque cerca de mi casa que me gusta mucho, ese parque tiene juegos para niños (pasamanos, deslizadores, columpios) y hay una zona verde muy grande con banquitos de guadua. Durante el día van los niños a jugar y por la noche llegan adolescentes a fumar y a charlar a oscuras, es uno de mis sitios favoritos del pueblo, uno se encuentra con muchas cosas y personas interesantes. Cuando estoy allá trato de fijarme en todo: las ramas de los samanes moviéndose con el viento de la tarde y la brisa de la noche; las hojas cayendo como si bailaran entre ellas, las flores silvestres que crecen en el piso (casi todas son amarillas, un detalle que me pone muy contenta), las hormigas arrieras que agarran esas flores y se las llevan a sus colonias; los perros que se la pasan jugueteando y correteándose entre ellos; las personas que llegan a veces a interrumpir mi momento de observación. Todas esas cosas tan pequeñitas que están presentes todo el tiempo y que casi nunca nos fijamos en ellas. Es extraño saber que tantos detalles pueden ocurrir a la vez en el mundo, que mientras escribo esto en la comodidad de mi trabajo hay otras que están afuera aguantándose el calor del mediodía, que hay otras muy tristes y otras muy felices, que hay gente muriendo y naciendo en este mismo momento. Y también que hay pequeñitas hormiguitas en cualquier parte del mundo llevando cualquier cosa o peleando por territorio y matándose entre ellas. Es sorprendente que me pierda de todas esas cosas porque tengo que trabajar y no puedo salir de aquí hasta la noche, que no podré ver los samanes y las hojas y las flores, pero que, aunque no pueda verlas, también soy espectadora de muchas personas que pasan y que por un pequeño momento se cruzan en mi vida para no volver a verlas. 

La vida tiene muchos infortunios, eso todos lo tenemos muy presente, hemos visto y vivido cosas muy tristes y muchas veces todo se siente pesado, pero creo que esos pequeños detalles cotidianos, si te detienes a observarlos te hacen sentir muy vivo, te hacen querer seguir viendo y seguir siendo espectador y protagonista a la vez. Te recomiendo mucho que salgas de tu casa cuando estés triste, que camines y observes todo a tu alrededor, casi siempre tan desordenado y caótico, pero en medio de eso hay algo muy bello, saber que todos somos parte del mundo en el que vivimos y que estamos en él a la misma vez, compartiendo sufrimientos, dolores y alegrías sin darnos cuenta... Me parece una forma muy poética de salir de la tristeza, o al menos, sobrellevarla. 



viernes, 16 de enero de 2026

Salir del colegio a temprana edad y otros infortunios

 Este año cumpliré 18. Es muy extraño, justo ando pensando eso mientras estoy en el trabajo, cuando tenía 12 ni siquiera me imaginaba teniendo la edad que cumpliré en unos meses, y hace un mes ni siquiera imaginaba que tuviera trabajo. 

Cuando estaba en primer grado de primaria me promovieron a segundo. Entré a segundo grado con seis años y la noticia fue muy buena para mi familia, los profesores me veían como una especie de "prodigio" solo porque sabía sumar con una cifra demás que el resto (años después no llegué siquiera a saber dividir). Nadie me avisó que ese sería el inicio de lo que ahora define toda mi vida. Les explico, cuando llegué a segundo grado empecé en un colegio nuevo, en un pueblo nuevo, y todos los niños de mi grado me llevaban un año, lo cual no fue un gran problema en ese momento, pues me acogieron de una forma muy positiva y mis recuerdos de la primaria son muy bonitos, me cuidaban mucho por mi edad, todos mis compañeros me trataban con cariño (fue tanto así que creí en el Niño Dios y en el Ratón Pérez hasta los 8 años, mis compañeros evitaban hablar del tema porque sabían que yo creía fielmente en ambos seres casi divinos y no querían arruinarme mis ilusiones). 

El problema fue cuando empecé secundaria, no solo porque entré con 9 años sino porque me cambiaron de colegio y ahí todo era muy diferente, no conocía a nadie y por ende, nadie sabía de mi edad. Ya no tenía con quién jugar porque todos se sentían "grandes" al estar en secundaria, fue difícil adaptarse a que el entretenimiento en los descansos ya no era escondite, lleva o ponchado sino Musical.ly y luego Tik Tok. Me tomo tiempo, pero pude acostumbrarme, sin embargo, el entorno en el que estaba me obligó a no tener 9, sino a tener 11 y 12 años como el resto. A séptimo entré teniendo 10 años y ya había dejado por completo de jugar, ni siquiera tocaba mis Barbies, si hablaba del tema se reían de mí porque esas eran "cosas de niñas pequeñas" y ahora todas estaban interesadas en los chicos. Justo para ese momento de mi vida tuve mi primer celular y claramente tampoco fue algo bueno. En séptimo conocí muchas cosas que no debí y tuve mi primer "enamoramiento" que resultó muy mal (fue una premonición de mi suerte en el amor, tal vez). 

Luego en octavo ocurrió la pandemia, en la que comencé teniendo 11 años. Y yo creo que a muchos nos pasó en la pandemia que teniendo internet vimos cosas que no debimos, yo vi por primera vez contenido para adultos a los 10 años, lo cual creo que es recurrente en los niños pero no le quita lo preocupante, también tuve Amino y ya muchos de ustedes sabrán lo catastrófica que era esa aplicación. No tengo muchos recuerdos del 2020 ni del 2021, y los pocos que tengo no son muy buenos, pero en el 2022 volvimos al colegio con total normalidad, entré teniendo 13 años y estaba en décimo. Para mí en ese momento era algo normal, las personas de mi salón tenían 14, 15 o 16 años, pero yo tenía 13. Me gradué de 15 años en el 2023. 

Y durante todo mi tiempo en el colegio (incluso desde primaria) escuchaba comentarios como que podría aprender más del icfes (pruebas nacionales que se hacen en Colombia), que podría saber desde temprana edad qué hacer con mi vida y que entraría a la universidad teniendo 15 años, lo cual era un gran logro. Así fue para mí toda mi vida, y empezó a ser preocupante cuando había empezado el último grado con 14 años y ya todo el mundo tenía más o menos definido lo que querría hacer cuando saliera del colegio. ¿Qué es lo que uno quiere ser cuando tiene 14 o 15 años? ¿Qué decisión se debe tomar a la hora de estudiar para que los demás crean que es la correcta y para convencerte a ti mismo de que eso que decidiste fue bueno y que te gustará por el resto de tu vida? Yo de niña quise ser muchas cosas: bióloga, bioquímica, psicóloga, médica, astrónoma, maestra y la lista de profesiones sigue. Me imaginé miles de futuros que tendría cuando cumpliese 16, viviendo en una ciudad y no en el pueblo en el que vivo, estudiando en una universidad grande una carrera que me hiciese sentir orgullosa. 

Y bien, puedo decir que las cosas no salieron mal. Me gradué sin saber qué hacer con mi vida y me quedé así la mitad del año (2024) hasta que no soporté más no estudiar nada y entré a Diseño Gráfico en el Instituto de mi pueblo. Si hubiese sabido a mis 14 años que no estaría haciendo nada de lo que planee, definitivamente me decepcionaría. Yo creo que fui muy fantasiosa si pensaba que tendría todo definido. 

En febrero empezaré el cuarto semestre de la carrera y ciertamente no es lo que hubiese deseado para mí, aún no lo tengo definido, no sé si terminar la carrera y luego hacer otra; no sé si debería salirme ya y estudiar algo que realmente haya decidido porque lo quería y no por prisa; no sé todavía qué es lo que me gusta. Y estudiar ahí también es un poco difícil, he estado acostumbrada a escuchar comentarios respecto a mi edad desde el colegio, pero nunca deja de ser incómodo para mí. Igual y tiene sus cosas buenas esto de salir temprano del colegio, por ejemplo tener a una edad más temprana un título, pero ¿Para qué apresurarse tanto a salir de una universidad? ¿Para trabajar y tener dinero lo más pronto posible?

Sinceramente no disfruto la vida de los adultos. Trabajando me he dado cuenta del poco tiempo que queda para ser uno mismo y no ser un vendedor, que no puedes dibujar, pintar o escribir con la misma tranquilidad que tendrías en tu cuarto, que hay trabajos donde ni siquiera te permiten estar sentado unos minutos. Y sí, yo recibo dinero, pero ¿Dinero para qué? ¿Comprar cosas que me venden como esenciales en mi vida y a la hora de la verdad no son tan importantes? Yo quisiera estar en mi cama todo el día y ya, por muy malo y vago que suene eso, quisiera haber podido disfrutar mucho más mi adolescencia y hacer cosas como perder el tiempo y salir un montón a fiestas. Podría hacerlo, claro, en teoría podría, pero tengo que trabajar al otro día. 

Si tienes mi edad o menos, o también vas a graduarte a una edad temprana (incluso esto aplica para las personas que se graduarán a la edad promedio) no te apresures, no sientas que tienes que ir al ritmo de los demás, porque si somos objetivos ¿Quién tiene su vida totalmente planeada a los 18, 19 o 20 años? Disfrutemos nuestra juventud y no finjamos ser más maduros de lo que en realidad somos ¿Qué prisa hay en crecer? ¡Si trabajar es horrible!


 

jueves, 15 de enero de 2026

¿Y si se fuera la luz para siempre?

¿Ustedes alguna vez se han preguntado qué son todas esas cosas que con la luz se fueron? Hace unos días estaba leyendo Rayuela y di con un capítulo muy interesante, el cual es este: 

Morelliana.

Pienso en los gestos olvidados, en los múltiples ademanes y palabras de los abuelos, poco a poco perdidos, no heredados, caídos uno tras otro del árbol del tiempo. Esta noche encontré una vela sobre una mesa, y por jugar la encendí y anduve con ella en el corredor. El aire del movimiento iba a apagarla, entonces vi levantarse sola mi mano izquierda, ahuecarse, proteger la llama con una pantalla viva que alejaba el aire. Mientras el fuego se enderezaba otra vez alerta, pensé que ese gesto había sido el de todos nosotros (pensé en nosotros y pensé bien, o sentí bien) durante miles de años, durante la Edad del Fuego, hasta que nos la cambiaron por la luz eléctrica. Imaginé otros gestos, el de las mujeres alzando el borde de las faldas, el de los hombres buscando el puño de la espada. Como las palabras perdidas de la infancia, escuchadas por última vez a los viejos que se iban muriendo. En mi casa ya nadie dice "la cómoda de alcanfor", ya nadie habla de "las trebes" -las trébedes-. Como las músicas del momento, los valses del año veinte, las polkas que enternecían a los abuelos. 

Pienso en esos objetos, esas cajas, esos utensilios que aparecen a veces en graneros, cocinas o escondrijos, y cuyo uso ya nadie es capaz de explicar. Vanidad de creer que comprendemos las obras del tiempo: él entierra sus muertos y guarda las llaves. Sólo en sueños, en la poesía, en el juego -encender una vela, andar con ella por el corredor- nos asomamos a veces a lo que fuimos antes de ser esto que vaya a saber si somos.  

 

Hace meses justo me pasó que estaba yendo a la peluquería a eso de las 4 de la tarde cuando se fue la energía en todo el pueblo. Pasaba yo por el centro y veía que los locales estaban un poco a oscuras. Llegué a la pelu y estaba igual, entonces yo pensé que podría durar así el resto del día «¿Qué pasaría si la luz no volviese hoy? Seguramente me iría a mi casa y escucharía música hasta que mi celular se descargara, entonces probablemente mi familia y yo nos reuniríamos en la sala a charlar, esperando el regreso de la energía. Mas tarde, habría velas encendidas por diferentes partes de la casa y yo leería o escribiría a oscuras. ¿Y entonces qué pasaría si la luz no regresase jamás? La carrera que estoy estudiando requiere de computadores, si no regresara la luz ¿Qué pasaría con mis estudios? ¿Qué sería de este pueblo?».

Y bueno, la luz regresó pasada una o dos horas, pero en mi cabeza quedó sonando esa idea. Para esos días ya había sucedido el apagón de Chile y de España y sentí que la energía del mundo se acababa. Soy bastante paranoica y la idea de que eso pase no se me haría extraña, aunque para que la luz se vaya en todo el mundo tendrían que suceder bastantes cosas y tendría que ocurrir una escasez de recursos masiva. En fin, que son ideas tontas (aunque tal vez no tanto), pero yo ese día quise que todos nos quedáramos sin luz. Hace un par de días volvió a irse la energía mientras yo estaba trabajando, también más o menos desde las 4 de la tarde, tuve que cerrar el local más temprano debido a que la luz no llegó por la zona en la que estaba y me fui a mi casa a pie. El cielo estaba despejado y las estrellas eran hermosas, me sentía muy tranquila caminando en la oscuridad, pero la zona en la que yo vivo sí tenía energía y todo siguió siendo normal. Entonces pensé que si la luz se fuera en todas partes no sería tan pacífico como mi momento bajo las estrellas. 

Sin la luz quedaríamos totalmente desamparados. La necesitamos todo el tiempo, todas las cosas que hacemos a diario requieren luz y energía, cosas tan básicas como la comida, como escuchar música, todo eso requiere de energía. Y si ya no hubiese más en el mundo ¿Qué sería de la realidad como la conocemos? ¿Y de las necesidades básicas que tenemos todos? ¿Qué sería de la salud de las personas enfermas en los hospitales y de las profesiones como la que yo estoy estudiando? Los semáforos, el entretenimiento, nada estaría. Simplemente ya no sería nada.

Las personas estaríamos obligadas a retroceder miles y miles de años hasta el uso del fuego como iluminación, y así como decía ese capítulo de Rayuela, volveríamos a ser parte de esos gestos que se perdieron en nuestros abuelos; esos gestos innatos, que se quedan escondidos mientras no estemos a oscuras. Me parece muy extraño eso, saber que se perdería tanta información que hay en internet, que yo perdería contacto con personas que solo conozco por Instagram o Tik Tok, vernos todos en la obligación de acoger ciertas cosas que se están perdiendo con la digitalización como la escritura y la lectura. Los primeros días de un apagón mundial serían caóticos, como en la pandemia con el papel higiénico, la histeria colectiva sería masiva, ni siquiera se podría hacer viajes normales porque ahora todos usamos GPS, incluso la moda cambiaría y todo sería lento otra vez. 

Personalmente yo extrañaría estas pequeñas cosas de internet, como leer y ser leído, saber que en alguna parte del mundo alguien que no conozco y nunca conoceré tiene una idea, un pensamiento o un sentimiento similar al mío. Todo eso se perdería, lo que escribo ahora mismo se perdería junto con todo lo que otros han escrito. Y el fin de la electricidad nos obligaría un montón a tener que hablar más con las personas a nuestro alrededor, nos obligaría a aburrirnos (cosa que nos cuesta hacer ahora por el tema de la dopamina, nada nuevo para nadie, creo). 

Es probable que nunca se vaya la energía en realidad, pero es algo que pienso seguido, y aunque es atemorizante y extraño, creo que también haría el mundo poco mejor, a veces nos hace falta alejarnos un rato del celular y mirar el cielo, ver las nubes y buscar formas en ellas, así como hacíamos antes y ya dejamos de hacerlo. Nos hace un montón de falta detenernos a observar el entorno que nos rodea, a leer algo sin buscar un resumen, ese tipo de cosas.



 

miércoles, 14 de enero de 2026

Internet está muriendo

Hoy mientras estaba en el trabajo, llegó un amigo a visitarme y empezamos a hablar sobre diferentes temas. Mientras charlábamos, le comenté una teoría que escuché hace tiempo y que ha estado tomando un poco de fama por lo preocupante y real de ella: La teoría del internet muerto.

No sé si alguno de ustedes recuerde la época dorada de Youtube, que en su momento fue una de las redes más usadas, yo solía ver mucho a HolaSoyGerman, todos lo conocemos y vimos sus videos cuando éramos niños. Recuerdo que para cierto momento empezó a ganar tanta popularidad y sus suscriptores subían en medidas tan impresionantes, que se le empezó a culpar de comprar bots. Y bien, yo no soy experta en este tema y tampoco tengo un recuerdo claro de todo, pero sé que a todo youtuber al que le iba bien se le culpaba de comprar bots. Según la IA de Google (sí, voy a citar exactamente lo que me acaba de lanzar el buscador, lo hago a propósito) los bots en Youtube eran «programas automatizados que realizaban tareas repetitivas como generar visualizaciones falsas, "me gusta", comentarios genéricos y suscriptores para inflar artificialmente las métricas de un canal, engañando al algoritmo y a la audiencia, aunque YouTube implementó políticas y algoritmos para detectarlos y penalizarlos por su falta de interacción genuina». Pues bien, que un youtuber llegase a hacer uso de esta herramienta tan injusta para conseguir más visualizaciones era algo muy repudiado en su momento y, si eras fan de ese creador de contenido y un hater te llegaba a decir eso, lo considerabas una ofensa gravísima. 

Mientras hablaba con mi amigo sobre esta teoría recordé algo que vi hace unos días, yo me encontraba cayendo un poco en el fast fashion y decidí darle una mirada a las cosas que había en Shein, por si alguna me interesaba. Encontré ropa muy bonita, pero obviamente no muy buena, y decidí entrar a las reseñas para ver qué tan fiel era el producto a las imágenes que mostraba la aplicación, estuve un rato leyendo lo que decían, viendo las fotos que subían las chicas mostrando la ropa que habían comprado, cuando me encontré con algunos comentarios extraños, he aquí uno de esos (disculpen si la calidad no es la mejor):


Me pareció absurdo, se notaba claramente que no era un comentario escrito por una persona, la foto que publicó ni siquiera era de alguien más sino que era la misma imagen que se usaba de muestra para la camiseta a la hora de ver el producto. Fue curioso, pero no le di mucha importancia hasta que me percaté de que en cada uno de los productos que veía en la app había mínimo un comentario de este estilo. Ahí ya me pareció alarmante. Días después empecé a hacerme consciente de lo normalizada que tenemos la IA, ahora en casi cualquier aplicación y motor de búsqueda puedes hallarla, en cualquier trabajo de universidad (todos hemos sido partícipes en eso), cualquier inquietud que tenemos y queremos averiguar e incluso en cualquier red social de entretenimiento. Hace diez años la preocupación era los bots que podía comprar un youtuber, hoy en cambio, es cuanto de ese contenido generado por IA vemos a diario sin darnos cuenta. 

Y bueno, tal vez ustedes puedan pensar que es absurdo, ¿Cómo sería posible que alguien se creyese ese comentario de Shein, si es evidente que está hecho por IA? Y si es así, les doy un punto, al menos las generaciones más cercanas al internet podemos todavía diferenciar cosas (y eso que tienes que estar crónicamente en internet), pero nuestros padres o abuelos no pueden hacer esto, y ya va mucho más allá de solo unas reseñas. La IA está hecha para aprender, por ejemplo, ChatGPT a medida que le hablas, aprende a tratarte y a decirte lo que sabe que va a ser satisfactorio para ti, puede generar imágenes bastante realistas y eso que hay inteligencias artificiales que lo hacen mucho mejor. Ni siquiera nos tomamos el tiempo de leer más allá de lo primero que aparece en Google cuando buscamos, porque nos quedamos satisfechos con aquello que nos muestra Gemini. La lista sigue. Hay noticias y videos que vemos en Tik Tok o en Instagram que, luego de mirar unos videos más, nos enteramos que es falsa, y aún hay personas que pueden reconocer lo verídico del contenido en internet pero ¿Hasta cuándo será así? Tan solo hace 4 años podíamos diferenciar fácilmente la realidad de las imágenes hechas con inteligencia artificial, hoy hay videos que no podemos saber qué tan cierto son, entras a los comentarios y es una cantidad alarmante de personas debatiendo de si lo que vieron realmente existió.  En la mejor época de Youtube, la propia aplicación sancionaba los bots por lo injusto de ellos, pero ¿Quién podría borrar de internet el contenido que la IA que genera cada día? No hay mecanismos que se encarguen de regularla, y entonces a medida que pasa el tiempo, La Red se llena más y más de contenido falso, ni siquiera habría una forma de asegurar que lo que estoy escribiendo no lo haya pasado yo por una IA, o que, la persona que lee esto sea en realidad una persona. Lo alarmante no es como tal la existencia de estos sistemas informáticos sino su uso excesivo, la desinformación, la manipulación informativa e incluso la pérdida de diversidad cultural. 

Es importante que las personas que quedamos en internet y que hacemos contenido real digamos nuestras opiniones sin miedo, que nos equivoquemos y sepamos reconocerlo, que busquemos la información completa y no nos quedemos satisfechos solo con lo primero que aparece al buscar, que siempre dudemos de todo lo que vemos, porque cada vez va a ser más difícil reconocer la veracidad del contenido que nos aparece a diario. 


Referencias:

https://www.rtve.es/play/audios/50/teoria-del-internet-muerto/16796030/

https://youtu.be/KbWpUBMyqnA?si=36wapPd-Di8L4qe7

martes, 13 de enero de 2026

Martes 13

Me encuentro trabajando al momento de escribir esto. Mi trabajo es cosa simple, todo el día estoy sentada en una silla mientras espero a que lleguen clientes en un local muy pequeño, demasiado pequeño. Es mi primer trabajo, me lo ofreció el esposo de una prima, y la verdad es que no está mal, a mí me gusta mucho poder ilustrar o escribir y se me está permitido hacer todo eso. 

Sin embargo, he aprendido aquí que no soy la clase de persona que se queda en un solo sitio. Cuando estoy muy aburrida y ya no tengo nada qué leer, escribir o ilustrar, observo a las personas y me pregunto a dónde irán, si acaso son conscientes de que están siendo observadas y si realmente sabrán a dónde van o solo andan por andar. Normalmente, estando en vacaciones, me quedo en la cama todo el día, quejándome de no estar en clase (cuando entro a clase me quejo de no estar en vacaciones) y no suelo aprovechar mucho el tiempo que tengo. En cambio, ahora que estoy trabajando, me imagino todas las cosas que haría si no estuviera aquí sentada por casi 10 horas. Saldría a caminar toda la tarde, recorrería senderos con mis amigos e iría a ríos; iría a eventos que se hacen en mi pueblo; escribiría todo el tiempo. La lista sigue. 

No soy malagradecida con mi trabajo, la verdad es que de cierta forma hacía falta, no soy buena hablando con las personas, desde la pandemia es algo que me cuesta mucho y casi siempre cuando le hablo a un desconocido termino pasando vergüenzas. Trabajando me he visto en la obligación de dejar mis miedos y vergüenzas a un lado y atreverme a dialogar, me ha salido bien, hay gente muy amable y otras personas son muy groseras. A veces son tan groseras que me quedo todo el día con un nudo en la garganta muy incómodo y sé que si me vuelve a hablar así cualquier otra persona romperé a llorar. 
Pero hoy ha sido un día tranquilo, muy tranquilo, no ha llegado casi nadie y he tenido tiempo de actualizar el blog. También he tenido tiempo de escribir, desde hace unos días empecé a hacer un libro, tal vez luego muestre algunas cosas que escribo. 
Y hoy es martes 13, como la canción de Cora Yako, es martes 13 y el día es un poco triste. No soy fan de los martes ni del número 13.

Domingo de Ramos

  A  Dios nadie ha sabido mencionarle el nombre. Yo busqué el nombre de Dios por partes en diferentes lugares, quise vivir en un convento, q...