Estos días me han parecido terribles, desde noviembre ha habido un declive en mi estado de ánimo y se ha convertido como una bola de nieve gigantesca, este tema es algo delicado de hablar porque muchos de nosotros hemos pasado o pasamos por momentos de depresión. En una de mis citas con la psicóloga (fue hace tiempo ya) le mencioné como me sentía y me dijo que debía tener mucho cuidado porque estaba muy cerca de caer en un episodio depresivo, solo dijo eso pero me dejó muy preocupada. Desde ese momento empecé a hacer cosas que me ayudasen a sentirme mejor, salía a caminar en las tardes, me sentaba a escuchar música o a escribir, ilustraba un montón (he aquí una de las ilustraciones que hice como desahogo, si alguien de mi universidad llega a ver esto quiero aclarar que no tengo intenciones de quemar nada, es algo más bien simbólico):
Y bueno, ciertamente eso me ayudó bastante, en mi acercamiento hacia una "divinidad" o hacia "el universo" (como ustedes prefieran llamarle, la verdad no le tengo un nombre) me di cuenta de todos los detalles cotidianos en los que no nos fijamos por estar inmersos en nuestras rutinas y en nuestra vida como colectivo y no como individuo. Hay dos canciones que me gusta mucho poner cuando estoy triste, se llaman "Explorador" y "Viaje de regreso" de Fother Muckers (banda que me fascina). Estas canciones las pongo cuando estoy muy triste y me ayudan un montón a animarme, pienso en todas esas cosas de las que uno se pierde todos los días, detalles simples como ver pájaros en las cuerdas de los postes de luz, mirar a las personas pasar y ver sus expresiones, ver que están tristes como yo y que hay otras personas muy enojadas, gente que se queja del calor y luego del frío cuando llueve. Son pequeñas cosas que normalmente no tendrían importancia y hasta resultarían molestas pero están allí, existen, están frente a ti y eres tan espectador como protagonista.
Cuando estoy muy triste y salgo a caminar, voy a un parque cerca de mi casa que me gusta mucho, ese parque tiene juegos para niños (pasamanos, deslizadores, columpios) y hay una zona verde muy grande con banquitos de guadua. Durante el día van los niños a jugar y por la noche llegan adolescentes a fumar y a charlar a oscuras, es uno de mis sitios favoritos del pueblo, uno se encuentra con muchas cosas y personas interesantes. Cuando estoy allá trato de fijarme en todo: las ramas de los samanes moviéndose con el viento de la tarde y la brisa de la noche; las hojas cayendo como si bailaran entre ellas, las flores silvestres que crecen en el piso (casi todas son amarillas, un detalle que me pone muy contenta), las hormigas arrieras que agarran esas flores y se las llevan a sus colonias; los perros que se la pasan jugueteando y correteándose entre ellos; las personas que llegan a veces a interrumpir mi momento de observación. Todas esas cosas tan pequeñitas que están presentes todo el tiempo y que casi nunca nos fijamos en ellas. Es extraño saber que tantos detalles pueden ocurrir a la vez en el mundo, que mientras escribo esto en la comodidad de mi trabajo hay otras que están afuera aguantándose el calor del mediodía, que hay otras muy tristes y otras muy felices, que hay gente muriendo y naciendo en este mismo momento. Y también que hay pequeñitas hormiguitas en cualquier parte del mundo llevando cualquier cosa o peleando por territorio y matándose entre ellas. Es sorprendente que me pierda de todas esas cosas porque tengo que trabajar y no puedo salir de aquí hasta la noche, que no podré ver los samanes y las hojas y las flores, pero que, aunque no pueda verlas, también soy espectadora de muchas personas que pasan y que por un pequeño momento se cruzan en mi vida para no volver a verlas.
La vida tiene muchos infortunios, eso todos lo tenemos muy presente, hemos visto y vivido cosas muy tristes y muchas veces todo se siente pesado, pero creo que esos pequeños detalles cotidianos, si te detienes a observarlos te hacen sentir muy vivo, te hacen querer seguir viendo y seguir siendo espectador y protagonista a la vez. Te recomiendo mucho que salgas de tu casa cuando estés triste, que camines y observes todo a tu alrededor, casi siempre tan desordenado y caótico, pero en medio de eso hay algo muy bello, saber que todos somos parte del mundo en el que vivimos y que estamos en él a la misma vez, compartiendo sufrimientos, dolores y alegrías sin darnos cuenta... Me parece una forma muy poética de salir de la tristeza, o al menos, sobrellevarla.

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Primero que nada, hermoso dibujo.
ResponderBorrarAhora sí, lo que venía a decir: Tu preocupación y dedicación por tu bien estar mental es admirable. Recuerdo que en su momento cuando estaba en mis momentos depresivos, no salía, no comía, apenas me levantaba de la cama, y fueron años muy difíciles. Actualmente salir es difícil,y vivir sin estar demasiado consciente de mí propia persona lo es aún más, pero textos como estos, donde la gente cuenta sus experiencias y luchas, y la hermosas formas que tienen de lidiar con ellas, me hacen querer seguir esforzándome por tener una vida mejor, más sana, más feliz, recuperar el brillo que tenía antes.
Gracias por contar estas cosas, y por inspirarme a mí y a mucha gente a seguir adelante :3 ❤️✨
Estaba pensando en hacer una de mis siguientes actualizaciones con una temática sobre la salud mental, te molestaría o te gustaría si te mencionara como fuente de mí inspiración inspiración?
ResponderBorrarde verdad me alegra un montón que te gustara, es muy conmovedor saber que alguien puede sentirse mejor con lo que escribo, y no me molestaría para nada que me mencionaras en tu blog, de verdad que me haría muy feliz, estaré encantada de leer tu actualización!!
BorrarGracias por permitirme mencionarte! Acá está mí humilde actualización si te apetece leerla:
Borrarhttps://yummecrazyeyes.blogspot.com/2026/01/early-depression-and-mental-health.html#more
Besitos , que estés bien!
Una óptica bella de la vida, un dibujo hermoso y un nuevo gran hallazgo musical. Qué más puedo pedir??
ResponderBorrarGracias por esta entrada Venus <3